Incinerar las mareas entre la seda,
las matices que circundan brisas,
la arena entre la sabanas, entre las orillas,
naufragio,
cerillas.
Incinerar, el tabaco con un sabor a leite
a sal.
Beber dentro de la boca del mar:
cual colilla.
Jose G. Dávila
Te daré semillas de flores raras
para enriquecer tus gatos literarios: Tango
Férvido dardo, amante de Baudelaire (!)
Pasa que los cronopios no quieren tener hijos, porque lo primero que hace un cronopio recién nacido es insultar groseramente a su padre, en quien oscuramente ve la acumulación de desdichas que un día serán las suyas.
Dadas estas razones, los cronopios acuden a los famas para que fecunden a sus mujeres, cosa que los famas están siempre dispuestos a hacer por tratarse de seres libidinosos. Creen además que en esta forma iránminando la superioridad moral de los cronopios, pero se equivocan torpemente pues los cronopios educan a sus hijos a su manera, y en pocas semanas les quitan toda semejanza con los famas.
Julio Cortazar, Historias de cronopios y de famas (1962)